Alex Cabrera, Salvador Pérez, Oscar Salazar y Rafael Álvarez hicieron que los pitchers del Caracas deslucieran.
Los cuatro sluggers de Tiburones conectaron sendos cuadrangulares
para derrotar al Caracas por sexta ocasión en la temporada, esta vez con
marcador 7-4.
Ninguno de esos batazos fue tan emotivo –ni soberbio– como el
de Cabrera, el excaraquista que por primera vez se enfrentó a su hijo
Ramón en el beisbol profesional. Además, de darle a La Guaira una
ventaja que jamás volvió a perder, prometió ser su último turno en la
LVBP.
“Si fuera por mí, me retiraría ya”, dijo el nativo de Caripito, que
llegó al home, se quitó la camisa y se la dejó en el plato a su vástago.
“Lo de hoy fue una de las cosas más grandes que me ha pasado”.
Ese jonrón de Cabrera contagió a la artillería litoralense, que
agregó 3 más y llegó a 61 en la campaña, para superar la marca de la
franquicia (60 en la temporada 2003-04).
“Nuestra ofensiva produce entre cuatro y cinco carreras por partido; y
si tenemos un abridor que nos lance cinco innings, refrescará al
bullpen”, razonó Marco Davalillo sobre la actuación de sus artilleros y
del iniciador Shairon Martis. “Fue una victoria importante, porque
terminamos con una semana positiva”.
Caracas estaba en la acera contraria. Después de tomar el liderato a
finales de noviembre, tuvo registro de 1-5 la semana pasada. Las 5
derrotas fueron consecutivas y estableció un tope en la campaña.
“Creo que los 13 juegos en 13 días nos afectaron, porque el
único día libre que tuvimos fue para viajar”, explicó el manager del
Caracas, Frank Kremblas, en relación con las semanas que antecedieron a
la pasada. “Perjudicó sobre todo a nuestros lanzadores. Por eso creo que
estos tres días libres que nos vienen son muy necesarios”.
La Guaira no dejó de celebrar desde el estacazo de Cabrera. Además,
de encaminar el cuarto triunfo en fila, los acercó a la clasificación.
“Estamos contentos por los resultados, pero tenemos que seguir sumando”,
señaló Pérez, que conectó tres vuelacercas en la semana y dos ante el
Caracas. “Es emocionante jugar en Venezuela, porque mi familia está
aquí”.
Pero el cuadrangular del grandeliga de Kansas City solo será
una estadística, porque el gesto de Alex Cabrera frente a su hijo será
lo más recordado del juego. Aunque puede ser interpretado como un
“perreo” o gesto de humillación, el toletero aseguró que solo lo hizo
por una promesa que le había hecho a su hijo.
“Le había dicho que si daba un jonrón en un juego que él fuera el
catcher, le iba a regalar la camisa y me iba a retirar”, concluyó el
quinto máximo jonronero de la LVBP.
Via: meridiano.com.ve RAFAEL TEJERA

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