En el post previo escribimos que los Tiburones debían ganar al menos
seis de sus próximos ocho juegos para avivar las esperanzas de estar en
el round robin. Pues bien, triunfaron en ocho de 10 que es mejor.
La Guaira se metió de lleno en la pelea por los puestos de la clasificación, hasta el punto que un triunfo esta noche ante los Tigres los igualaría en el quinto lugar con los Cardenales. Incluso, si esa victoria se combinara con una derrota de los Caribes, quedaría Lara, Anzoátegui y los Tiburones igualados y a solo juego y medio del tercer lugar, ocupado por las Águilas ¡Qué enredo!
Pero el reto no se antoja fácil. Los Tiburones perdieron para esta semana a los abridores Andre Rienzo (fallecimiento de su abuela), Les Walrond (se casa en EEUU) y Tyson Brummett (se acabó su contrato y pasará la Navidad y año nuevo en familia), mientras que Shairon Martis debe reincorporarse a mediados de semana.
Ante semejante panorama, el manager Marco Davalillo asignó para el duelo de esta noche a Eduardo Figueroa, mientras que Julio DePaula y Junior Guerra abrirán fuego en la doble cartelera de mañana en la UCV. Esto, además de representar un ajuste en una rotación que en las dos semanas previas brindó cierta estabilidad, deja disminuido a un tambaleante bullpen que no da chance de respirar tranquilo ni siquiera en un juego como el 11-0 del sábado.
Por cierto, en ese juego Salvador Pérez incluyó su nombre en los libros de récords de la pelota nacional, pues es el primer pelotero que pega al menos ocho jonrones en su primer torneo profesional local, dejando atrás los siete bambinazos de Dalmiro Finol con Cervecería en 1946. "No sabía de eso. Solo me enfoco día a día para ayudar al equipo", repite una y otra vez Salvador sin anteponer los logros personales a los colectivos.
Es un lujo tener la oportunidad de observar a Salvador en los escenarios venezolanos, así como ver lanzar a Jeanmar Gómez y mirar a Gregor Blanco y Héctor Sánchez que acaban de conquistar su primer anillo de Serie Mundial. La verdad es que no deja de asombrarme la poca cantidad de aficionados que asisten a los juegos de los Tiburones como local, a pesar de este espectáculo.
Sí, es cierto, los salados estaban para mejores cosas, pero con dos buenas seguidillas han logrado borrar un poco el desastre causado por el bajo rendimiento del staff de pitcheo.
La Guaira tiene mucho más de los 5 mil fieles fanáticos que asisten casi a diario a la UCV. Es cierto que el tema de inseguridad y los problemas económicos afectan; pero insisto, este equipo está para ir a verlo.
Además del público, otro que se deja ver poco en el parque es Francisco Rodríguez. Davalillo prefiere lavarse las manos. "Pregunten a la directiva. Ese tema lo manejarán ellos", dice. Y el gerente deportivo, Jorge Velandia, no sabe donde está. "El Kid no vino al estadio y no hemos hablado con él. A lo mejor no se siente al 100% aun o a lo mejor tuvo problemas en su casa".
Los Tiburones no pueden anunciar de manera oficial la nueva fecha en la que el relevista criollo debutará en esta campaña. Esa decisión la tomará el pitcher cuando lo considere pertinente.
"No es para preocuparse. Nunca hemos dejado de contar con él en los últimos 10 años a pesar de su status en Estados Unidos. Para él es un placer jugar acá", sostiene Velandia.
Rodríguez fue incluido la semana en el roster de 34, por lo que los Tiburones perdió un cupo; algo similar a lo que ha ocurrido con el mismo pitcher en temporadas anteriores. El jueves pasó por la UCV y tras una corta sesión de bullpen retrasó su debut.
"Esta semana era corta y nos permitimos incluirlo en la nómina para que pudiera lanzar de considerarse listo", apuntó por su parte el vicepresidente del conjunto salado, Antonio José Herrera. "Lamentablemente al probar su brazo se dio cuenta que necesitaba varios días más para estar al tope de sus condiciones".
El 2012 no ha sido el mejor año de la carrera profesional de Rodríguez, pues con los Cerveceros de Milwaukee acumuló foja de 2-7 con 4.38 de PCL en 78 presentaciones, la mayor parte de ellas preparando el camino al taponero John Axford.
El derecho venezolano desperdició la oportunidad de volver a ser cerrador en las mayores, pues dejó escapar 7 de los 10 chances que tuvo para poner el candado a triunfos de su club cuando Axford también presentó bajo rendimiento.
Además K-Rod acaba de salir ileso de una acusación por abuso doméstico y ha preferido mantenerse en silencio al ser abordado por la prensa venezolana.
De cualquier manera, los Tiburones esperan que demuestre su talento una vez más en los escenarios locales, para brindar un empujón de cara al asalto de los puestos que brindan la clasificación; esa clasificación que luce posible tras ganar ocho de 10 duelos.
La Guaira se metió de lleno en la pelea por los puestos de la clasificación, hasta el punto que un triunfo esta noche ante los Tigres los igualaría en el quinto lugar con los Cardenales. Incluso, si esa victoria se combinara con una derrota de los Caribes, quedaría Lara, Anzoátegui y los Tiburones igualados y a solo juego y medio del tercer lugar, ocupado por las Águilas ¡Qué enredo!
Pero el reto no se antoja fácil. Los Tiburones perdieron para esta semana a los abridores Andre Rienzo (fallecimiento de su abuela), Les Walrond (se casa en EEUU) y Tyson Brummett (se acabó su contrato y pasará la Navidad y año nuevo en familia), mientras que Shairon Martis debe reincorporarse a mediados de semana.
Ante semejante panorama, el manager Marco Davalillo asignó para el duelo de esta noche a Eduardo Figueroa, mientras que Julio DePaula y Junior Guerra abrirán fuego en la doble cartelera de mañana en la UCV. Esto, además de representar un ajuste en una rotación que en las dos semanas previas brindó cierta estabilidad, deja disminuido a un tambaleante bullpen que no da chance de respirar tranquilo ni siquiera en un juego como el 11-0 del sábado.
Por cierto, en ese juego Salvador Pérez incluyó su nombre en los libros de récords de la pelota nacional, pues es el primer pelotero que pega al menos ocho jonrones en su primer torneo profesional local, dejando atrás los siete bambinazos de Dalmiro Finol con Cervecería en 1946. "No sabía de eso. Solo me enfoco día a día para ayudar al equipo", repite una y otra vez Salvador sin anteponer los logros personales a los colectivos.
Es un lujo tener la oportunidad de observar a Salvador en los escenarios venezolanos, así como ver lanzar a Jeanmar Gómez y mirar a Gregor Blanco y Héctor Sánchez que acaban de conquistar su primer anillo de Serie Mundial. La verdad es que no deja de asombrarme la poca cantidad de aficionados que asisten a los juegos de los Tiburones como local, a pesar de este espectáculo.
Sí, es cierto, los salados estaban para mejores cosas, pero con dos buenas seguidillas han logrado borrar un poco el desastre causado por el bajo rendimiento del staff de pitcheo.
La Guaira tiene mucho más de los 5 mil fieles fanáticos que asisten casi a diario a la UCV. Es cierto que el tema de inseguridad y los problemas económicos afectan; pero insisto, este equipo está para ir a verlo.
Además del público, otro que se deja ver poco en el parque es Francisco Rodríguez. Davalillo prefiere lavarse las manos. "Pregunten a la directiva. Ese tema lo manejarán ellos", dice. Y el gerente deportivo, Jorge Velandia, no sabe donde está. "El Kid no vino al estadio y no hemos hablado con él. A lo mejor no se siente al 100% aun o a lo mejor tuvo problemas en su casa".
Los Tiburones no pueden anunciar de manera oficial la nueva fecha en la que el relevista criollo debutará en esta campaña. Esa decisión la tomará el pitcher cuando lo considere pertinente.
"No es para preocuparse. Nunca hemos dejado de contar con él en los últimos 10 años a pesar de su status en Estados Unidos. Para él es un placer jugar acá", sostiene Velandia.
Rodríguez fue incluido la semana en el roster de 34, por lo que los Tiburones perdió un cupo; algo similar a lo que ha ocurrido con el mismo pitcher en temporadas anteriores. El jueves pasó por la UCV y tras una corta sesión de bullpen retrasó su debut.
"Esta semana era corta y nos permitimos incluirlo en la nómina para que pudiera lanzar de considerarse listo", apuntó por su parte el vicepresidente del conjunto salado, Antonio José Herrera. "Lamentablemente al probar su brazo se dio cuenta que necesitaba varios días más para estar al tope de sus condiciones".
El 2012 no ha sido el mejor año de la carrera profesional de Rodríguez, pues con los Cerveceros de Milwaukee acumuló foja de 2-7 con 4.38 de PCL en 78 presentaciones, la mayor parte de ellas preparando el camino al taponero John Axford.
El derecho venezolano desperdició la oportunidad de volver a ser cerrador en las mayores, pues dejó escapar 7 de los 10 chances que tuvo para poner el candado a triunfos de su club cuando Axford también presentó bajo rendimiento.
Además K-Rod acaba de salir ileso de una acusación por abuso doméstico y ha preferido mantenerse en silencio al ser abordado por la prensa venezolana.
De cualquier manera, los Tiburones esperan que demuestre su talento una vez más en los escenarios locales, para brindar un empujón de cara al asalto de los puestos que brindan la clasificación; esa clasificación que luce posible tras ganar ocho de 10 duelos.
Via eluniversal.com

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