Cuando se llega al punto al que han llegado tanto los de Maracay como los varguenses, el panorama no se ve muy claro.
Cuando un lector desprevenido lee la tabla de posición quizá considera que hay un error al ver a los Tigres de Aragua en
el último lugar. Los campeones defensores han ganado solo 16 y perdido
25, para un promedio de ganados de apenas .390. Con 42 partidos jugados y
sólo 21 por efectuarse la situación de los bengalíes es precaria, para
decirlo de algún modo optimista.
A lo largo de todo este tiempo, el pitcheo intermedio y las lesiones han impedido a Budy Bailey acompasar ese juego que siempre lo ha hecho uno de los estrategas más exitosos, sino el más, en la historia de la Lvbp. Los de Maracay no han podido hilvanar una racha de 7 u 8 triunfos que les permita meterse de nuevo en los papeles. Y creemos que esto no será posible.
Cuál es la situación de los felinos. Muy sencillo, ellos tienen que ganarle todos los que le quedan contra los Cardenales y comenzar a tener semanas de 5-1. Esto quiere decir que de los 21 partidos que le restan deben jugar para 15-6 si de verdad aspiran meterse en la clasificación. ¿Podrán? La respuesta es imposible contestarla.
Otro equipo en una mala situación es Tiburones de La Guaira. Aunque en este momento, los dirigidos por Marco Davalillo están por encima de los felinos de la ciudad jardín, estos tienen una situación más apretada.
Para clasificar en este beisbol debes eliminarte con rivales directos. Y en este momento, los escualos no han podido sino ganarle uno de seis a los Bravos de Margarita y contra los de Barquisimeto sólo le resta par de compromisos. ¿Qué va a pasar? Pues nada. Ellos tienen que ganar y ligar que los de arriba pierdan. Depende de otros. Así de sencillo.
Cuando se llega al punto al que han llegado tanto los de Maracay como los varguenses, el panorama no se ve muy claro. Claro, en este beisbol ocurren las cosas más impredecibles. Y asegurar que hay equipos sin chance, con 20 compromisos por efectuarse es una temeridad. Cualquier con una mala racha, aún estando arriba, puede quedar fuera y uno de los mencionados, con una airesito positivo, colarse por las rendijas que siempre ofrecen las oportunidades bien conectadas. Esperemos.
FRANK KREMBLAS es uno defensor del juego agresivo. A lo largo de estas semanas, cuando hablamos sobre su teoría de que él prefiere, inclusive, que sus lanzadores le permitan un doble a quien abre el inning y no una base por bolas, nos explicó que todo esto tiene una lógica. "Cuando tienes hombre en la inicial y hay velocidad en esas piernas, estás nervioso sobre el morrito, porque el chance de robarse una base siempre está latente y esto hace que el pitcher realice envíos por el medio del plato", contó el estratega.
Esto mismo nos lo comentaba Pompeyo Davalillo, allá por los años 90, cuando era el dirigente de las Águilas del Zulia. "Muchas personas piensan que es mejor el poder que la rapidez. A cualquier le discuto eso. El poder se puede neutralizar. Puedes lanzarle difícil a los sluggers, porque la mayoría de ellos son vulnerables, pero con la velocidad solo te queda lanzar strikes, porque no quieres a gente en circulación y necesitas que los bateadores se hagan out", contaba por aquel entonces. Así fue campeón dos veces con los rapaces y una vez con el Caracas, antes de retirarse a sus cuarteles de invierno.
El beisbol es un deporte en donde los detalles más pequeños cuentan un montón. Un jonrón puede ser un fly a la zona de seguridad sólo por pocos centímetros y un toque de bola, un simple toque bien ejecutado, puede ser la chispa que encienda todo un bosque y cause daños abrasivos importantes. Por eso, trabajar a los escopeteros y tratar siempre irse a la primera por hit o por boleto, cuando hay velocidad en las piernas, es tremendo negocio. Kremblas lo sabe, por eso no pide muchos jonroneros.
El beisbol es libertad, libertad en movimiento.
A lo largo de todo este tiempo, el pitcheo intermedio y las lesiones han impedido a Budy Bailey acompasar ese juego que siempre lo ha hecho uno de los estrategas más exitosos, sino el más, en la historia de la Lvbp. Los de Maracay no han podido hilvanar una racha de 7 u 8 triunfos que les permita meterse de nuevo en los papeles. Y creemos que esto no será posible.
Cuál es la situación de los felinos. Muy sencillo, ellos tienen que ganarle todos los que le quedan contra los Cardenales y comenzar a tener semanas de 5-1. Esto quiere decir que de los 21 partidos que le restan deben jugar para 15-6 si de verdad aspiran meterse en la clasificación. ¿Podrán? La respuesta es imposible contestarla.
Otro equipo en una mala situación es Tiburones de La Guaira. Aunque en este momento, los dirigidos por Marco Davalillo están por encima de los felinos de la ciudad jardín, estos tienen una situación más apretada.
Para clasificar en este beisbol debes eliminarte con rivales directos. Y en este momento, los escualos no han podido sino ganarle uno de seis a los Bravos de Margarita y contra los de Barquisimeto sólo le resta par de compromisos. ¿Qué va a pasar? Pues nada. Ellos tienen que ganar y ligar que los de arriba pierdan. Depende de otros. Así de sencillo.
Cuando se llega al punto al que han llegado tanto los de Maracay como los varguenses, el panorama no se ve muy claro. Claro, en este beisbol ocurren las cosas más impredecibles. Y asegurar que hay equipos sin chance, con 20 compromisos por efectuarse es una temeridad. Cualquier con una mala racha, aún estando arriba, puede quedar fuera y uno de los mencionados, con una airesito positivo, colarse por las rendijas que siempre ofrecen las oportunidades bien conectadas. Esperemos.
FRANK KREMBLAS es uno defensor del juego agresivo. A lo largo de estas semanas, cuando hablamos sobre su teoría de que él prefiere, inclusive, que sus lanzadores le permitan un doble a quien abre el inning y no una base por bolas, nos explicó que todo esto tiene una lógica. "Cuando tienes hombre en la inicial y hay velocidad en esas piernas, estás nervioso sobre el morrito, porque el chance de robarse una base siempre está latente y esto hace que el pitcher realice envíos por el medio del plato", contó el estratega.
Esto mismo nos lo comentaba Pompeyo Davalillo, allá por los años 90, cuando era el dirigente de las Águilas del Zulia. "Muchas personas piensan que es mejor el poder que la rapidez. A cualquier le discuto eso. El poder se puede neutralizar. Puedes lanzarle difícil a los sluggers, porque la mayoría de ellos son vulnerables, pero con la velocidad solo te queda lanzar strikes, porque no quieres a gente en circulación y necesitas que los bateadores se hagan out", contaba por aquel entonces. Así fue campeón dos veces con los rapaces y una vez con el Caracas, antes de retirarse a sus cuarteles de invierno.
El beisbol es un deporte en donde los detalles más pequeños cuentan un montón. Un jonrón puede ser un fly a la zona de seguridad sólo por pocos centímetros y un toque de bola, un simple toque bien ejecutado, puede ser la chispa que encienda todo un bosque y cause daños abrasivos importantes. Por eso, trabajar a los escopeteros y tratar siempre irse a la primera por hit o por boleto, cuando hay velocidad en las piernas, es tremendo negocio. Kremblas lo sabe, por eso no pide muchos jonroneros.
El beisbol es libertad, libertad en movimiento.
Via: ultimasnoticias.com.ve Alfredo Villasmil Franceschi @AlfredVillasmil
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